lunes, 11 de octubre de 2010

Porque no lo habría escrito mejor

Porque yo no podría haberlo escrito mejor, porque es necesario recordar la voz de quien siempre será un aljibe para la propia escritura. Por aquello que se calla, que se oculta.
                                  Gracias Alejandra...


Fronteras inútiles

un lugar
no digo un espacio
hablo de
qué

hablo de lo que no es
hablo de lo que conozco


no el tiempo
sólo todos los instantes
no el amor
no

no

un lugar de ausencia
un hilo de miserable unión.


Naufragio inconcluso

Este temporal a destiempo, estas rejas en las niñas
de mis ojos, esta pequeña historia de amor que
se cierra como un abanico que abierto mostraba a la
bella alucinada: la más desnuda del bosque en el
silencio musical de los abrazos.


El Miedo

En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tu del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.


Alejandra Pizarnik

domingo, 29 de agosto de 2010

Esa caradura de la vida


"La vida ha perdido valor, la palabra no existe, 
el honor es un viejo emblema sin significado de dignidad. 
La imposición del mas fuerte se ha convertido en ley rigurosa de la sociedad, en la ley de la selva sobre la cual tenemos que construir el quehacer diario”.

Carlos Pizarro Leongomez. Julio 20 de 1990
 

 Un hombre vestido con pantalón camuflado y una camiseta bordada en el pecho con la palabra "comandos" se acerca y pronuncia unas pocas palabras enredadas que no alcanzo a descifrar, sus ojos rojos y su extraño aspecto no me dan la menor confianza. Algo trato de responder en medio de mi propia confusión, él nota mi desconfianza, sigue trotando.

Unos pocos metros adelante veo que el hombre se detiene, se sienta en la acera. De nuevo, el encuentro, con menor temor y más humildad le entrego mi botella de agua para que beba "no puedo seguir", le entiendo finalmente, mientras me enseña la botella que le acabo de entregar. Derrotado por el cansancio no le quedan fuerzas para girar la tapa, no le quedan fuerzas para alzar el envase y beber.

"¿Dónde queda San Francisco?" me pregunta, "¿o el batallón de Soacha?", y yo le respondo que a buen paso aún lo separan hora y media de camino. "Es muy lejos, ya no puedo, estoy cansado" me repite. Decido sentarme a su lado mientras mi hermana va en busca de un "guardián de ciclovía" para que lo ayude.

Sin saber muy bien cómo abordarlo comienzo a preguntarle a este hombre; notablemente agotado física y emocionalmente, con rasgos indígenas, ojos tristes y piel ajada; una serie de inquietudes que terminan revelando una historia desoladora e inadmisible pero real.

Él ha perdido la batalla contra la vida que le ha tocado, hoy, a la una de la tarde en una acera de un barrio de Bogotá, a miles de kilómetros de su pueblo en Cesar y a once años de su antigua vida. "No quiero volver, estoy aburrido, estoy aburrido" dice insistente. De pregunta en pregunta me entero de su angustia, de su angustiante vida "soy soldado profesional, llevo once años, once años ya".

Jhon, como creo haber entendido se llama el indígena disfrazado de soldado, jugando a defender un territorio en el que no hay nación, raspaba coca en las montañas y la vendía para mantener a su familia hasta que el ejército le dio a elegir: entrar a la milicia y dejar de raspar o acabar con él y su familia. Jhon escogió la vida, escogió a su familia. ¡pero a que precio!

En los diez minutos que hablamos, que pudo aún hacerlo, pude ver todo el horror, todo el temor, la miseria y la ruina que deja la guerra, la injusticia social y la indiferencia en este país. Nada tenía que hacer este hombre, mantenido en pie por la angustia de ser llevado al batallón de nuevo y obtener un castigo por remiso, o llevar a cuestas la muerte de su familia.

¿Y porqué no vuelve a su casa o deja el ejercito por las buenas y se ocupa en otra cosa? le pregunto a jhon cuando veo llegar a una joven vestida de rojo y amarillo, una de quienes patrullan la ciclovía para atender situaciones de emergencia, "¿y... qué voy a hacer? yo no sé hacer otra cosa.

El indígena militar se tumba en la acera, ya no puede hablar más, ya no puede más. Tratamos de darle un bocadillo, le ayudo a sentarse y a mantenerse así por un rato pues el cansancio no lo deja. Segundos después llega "el gama" una especie de paramédico, le cuento que Jhon lleva más de seis horas caminando, atravesando la ciudad, con nada más que un "plon" en la sangre . Le pido que por favor lo ayude.

Y a Jhon le cuento que "el gama" lo va a ayudar a que se recupere, que no puedo quedarme más y que por favor se coma el bocadillo.

Mi hermana me afana. Yo me voy y él se queda en la vía con un desconocido más, me observa desde la roja angustia de sus ojos y yo "ciudadana cualquiera" no puedo hacer nada por darle mejor fin a su historia.

lunes, 23 de agosto de 2010

Autorretrato de lo desagradable


Por estos días he experimentado un extraño interés hacia esas aves, que semejan caballeros enfundados en sus armaduras metálicas, despreciadas por todos pero humildemente necesarias e imprescindibles para liberarnos de tanto desperdicio que siendo humanos a diario generamos.

Los zopilotes, popularmente conocidos como "chulos" se han vuelto parte de la fauna endémica de mi barrio, al cual lo atraviesa el despojo del Río Fucha. Estas aves inmensas, fuertes pero nobles, aparentemente sucias y para la mayoría estéticamente desagradables, aunque no menos que las situaciones por las cuales aparecen en plena ciudad, comparten los árboles a lado y lado de las aguas canalizadas con las mirlas, los copetones y las tórtolas que se resisten a creer en la extinción de su hábitat.

Cada tercer día aparecen con toda la extensión de su cuerpo en la vía que usan los habitantes del sector -yo incluida- para tomar el transporte hacía su trabajo y la gente no puede más que hacerse a un lado o lanzar un chillido más desagradable que el de los chulos mismos para intentar evitarlos o despejar su paso.

La ignorancia es atrevida, definitivamente, y mejor harían estos personajes -incluida yo-  al organizar y seleccionar  sus basuras en lugar  de sacarlas a deshoras y revueltas y al evitar que los transeúntes se deshagan de lo que no les sirve arrojándolo a las aguas del río que ya no soporta más residuos.

En fin, una mañana de estas, los zopilotes cansados de ser los malos del paseo mordisquearán los pies de quienes en un acto de “ignorancia atrevida” les hagan el quite y no así con su propia y desagradable basura...

El zopilote
Franz Kafka


Un zopilote estaba mordisqueándome los pies. Ya había despedazado mis botas y calcetas, y ahora ya estaba mordiendo mis propios pies. Una y otra vez les daba un mordisco, luego me rondaba varias veces, sin cesar, para después volver a continuar con su trabajo. Un caballero, de repente, pasó, echó un vistazo, y luego me preguntó por qué sufría al zopilote.

-Estoy perdido -le dije-. Cuando vino y comenzó a atacarme, yo por supuesto traté de hacer que se fuera, hasta traté de estrangularlo, pero estos animales son muy fuertes... estuvo a punto de echarse a mi cara, mas preferí sacrificar mis pies. Ahora están casi deshechos.

-¡Vete tú a saber, dejándote torturar de esta manera! -me dijo el caballero-. Un tiro, y te echas al zopilote.

-¿En serio? -dije-. ¿Y usted me haría el favor?

-Con gusto -dijo el caballero- sólo tengo que ir a casa por mi pistola. ¿Podría usted esperar otra media hora?

-Quién sabe -le dije, y me estuve por un momento, tieso de dolor. Entonces le dije-: Sin embargo, vaya a ver si puede... por favor.

-Muy bien -dijo el caballero- trataré de hacerlo lo más pronto que pueda.

Durante la conversación, el zopilote había estado tranquilamente escuchando, girando su ojo lentamente entre mí y el caballero. Ahora me había dado cuenta que había estado entendiéndolo todo; alzó ala, se hizo hacia atrás, para agarrar vuelo, y luego, como un jabalinista, lanzó su pico por mi boca, muy dentro de mí. Cayendo hacia atrás, me alivió el sentirle ahogarse irremediablemente en mi sangre, la cual estaba llenando cada uno de mis huecos, inundando cada una de mis costas.

FIN

martes, 15 de junio de 2010

Se declara muerte a El pensador

Todos decían que indiscutiblemente yacía pétreo desde esa tarde de 1904 en que apareció en público por primera vez. Nadie, a pesar de su apariencia, se atrevió a incomodarlo con preguntas sosas y mucho menos a interrumpir sus profundas reflexiones. El paso del tiempo hizo lo suyo, el aire seco de la ciudad indiferente fue salpicando su cuerpo de manchas rojas como una de esas enfermedades que la humanidad ha eliminado: sarampión o viruela; después la lluvia de azufre se encargó de cubrirlo de verde y lentamente lo fue abandonando en la selva de asfalto, en la ciudad de la furia, en la mitad de la Plaza.

¡El pensador ha muerto! Como no lo hubiese predicho Rodin como no lo hubiese esperado ningún hombre de la antigua Grecia.

Hace unas semanas leí la noticia sobre el cierre de la facultad de Filosofía en una destacada universidad. Hoy, pasados varios días, llenos de lecturas, buenas películas y grandes interrogantes, la noticia retornó a mi memoria y caí en cuenta de lo aterradora de esta información. Que las facultades de filosofía se cierren implica que los pensadores no existen, que el mundo de Huxley y Bradbury juntos son realidades tangibles, que ésta edad del mundo ya no es más el momento para hacer Filosofía (del latín philosophĭa, 'amor por la sabiduría'), tal vez porque el amor ya no es posible en medio de tanto asfalto, soledad y dinamita, o porque ahora, alcanzar la sabiduría es cuestión imposible en medio de la tecnología portátil, la comunicación virtual y el exceso de ocupaciones que no dan lugar a la reflexión, los pensamientos ni la memoria.

                        ¡El pensador ya no tiene cabida!


Pasa en latinoamérica (click aquí)

martes, 6 de abril de 2010

El astro temperamental

Dicen que una mañana despertó aturdido, sudando entre las sábanas; dicen que doncellas Mayas habían profesado hace miles de años, cuando leyeron las líneas de sus vaporosas manos, que tendría un destino fatal; que una época de iracunda agresividad colmaría sus días,sus noches.

¿Qué? Si el benévolo astro se cansa de exhalar sólo el vapor necesario y un día quiere ser libre e incendiar lo que conoce con el calor de su ira...
.
El sol, la estrella más cercana  a la tierra, no es una masa inerte de fuego y calor. Es un cuerpo completamente activo, que por estos días experimenta fenómenos físicos de grandes magnitudes, especialmente tormentas solares que predicen la veracidad de las profecías Mayas, las cuales más allá de ser anuncios apocalípticos constituyen  un aviso de extraordinaria importancia astronómica que bien aplicado puede servir para evitar desordenes tecnológicos que de manera indiscutible afectarían y desestabilizarían en su mayoría, a las sociedades industrialmente organizadas.
                          
                     (Clic sobre la imagen para ampliar)

El enlace a la noticia sobre "La mayor tormenta solar registrada desde el año 2008" y, por lo tanto, la justificación de esta nota: aquí

sábado, 3 de abril de 2010

Volviendo al cuento

Hace tiempo que no publico y hace tiempo que dejamos de tocar temas punzantes. Además no puedo ser ajena a mi oportunidad histórica de cambiar las decisiones de algunos cuantos lectores en este momento definitivo de elecciones.

Así las cosas...

En estos días hablaba con una amiga encargada de hacer capacitaciones en manejo de Internet y nuevas tecnologías en las veredas alejadas del país, alejadas no sólo en términos tecnológicos, valga aclarar, que para quienes han tenido la oportunidad de visitar uno de los rincones más apartados de Colombia sabrán que es más fácil encontrar un chamán que un médico a cientos de km y que los caminos ¡se hacen andando!

Contaba asombrada la manera en que el cultivo de palma africana se ha tomado la gran mayoría de las zonas del Meta y la buena oportunidad que éste representa.
Hmmmm. Yo cuestiono para quién representa una gran oportunidad esta planta forastera que me recuerda la época de la extinta quinua y la eterna historia de los monocultivos que siempre ha mantenido la economía nacional y a los campesinos productores al margen de cualquier crecimiento real.

Sí. Completamente de acuerdo, es impresionante la extensión de los cultivos de palma africana en el país (departamentos en verde) mientras tanto, la exportación de café decae y la decisión del gobierno en un país completamente fértil es importar arroz, frutas, carne y hasta el mismo café porque es más importante producir etanol y aceite a partir de palma que favorecer la seguridad agraria, económica y alimentaria de los colombianos.

Para redondear mi oposición frente al monocultivo de palma africana les dejo un vídeo que conozco gracias a REDHER, la red de hermandad y solidaridad-Colombia.

Documental producido por:
Centro de Investigación y Educación Popular - Cinep,
Instituto Latinoamericano por una Sociedad y un Derecho Alternativos - ILSA,
Organización Femenina Popular y
Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo


lunes, 1 de marzo de 2010

Más allá de la Ventana

En ocasiones queremos alcanzar lo que no nos es permitido y el capricho de apropiarnos de lo extraño envuelve el pensamiento. Días y noches se mezclan, la realidad y la fantasía de los sueños parecen no delimitarse de una manera clara. Parecen ser una sola verdad.

Lo extraño es peligrosamente llamativo y es inevitable dejarse llevar por aquello que se hace a un lado de la cotidianidad. La fantasía, la imaginación y la posibilidad de ser completamente libre gana la batalla a la más poderosa de las realidades. -Esta mañana desperté con música de infancia y en sueños me visitaron los seres circenses que sólo vemos en la inocencia de la edad sin miedo-

Vivimos dentro de casa y la seguridad de su resguardo es un tesoro, a pesar de eso, seguimos asomándonos a la ventana, anhelando estar fuera, conocer lo que aún no sabemos y llegar donde no alcanza la mirada. Asomarse a la ventana es caminar por el abismo, hay dos opciones: permanecer dentro y olvidar el vacío o seguir adelante y experimentar el vuelo.

No hay nada malo en imaginar aquello desconocido y retratarse a sí mismo de formas diferentes,  hay eso sí, un riesgo contundente e irreversible: Salir al encuentro con los destinos inalcanzables desde la ventana significa abandonar el hogar sin opción de regresar.

Somos inconformes, temerosos y libres al mismo tiempo, con ansias de protección pero también de riesgo. A qué clase de juego, a qué clase de verdad se enfrentan quienes han preferido la soledad de una vida en permanente abandono, en permanente búsqueda. De qué se pierden los que han preferido cobijarse en el resguardo del hogar, del amor conocido. De qué se pierden quienes nunca han tenido un lugar al que llegar, alguien que tibiamente los espere.

La literatura y el cine tienen la extraña propiedad de sumergirnos en las posibilidades de SER de manera distinta, imaginarnos viviendo de una manera llena de las posibilidades que se crean en la mente. Sin limitaciones de espacio, tiempo ni compromisos personales.

Hay días tan fuera de lo común, que los recuerdos parecen capítulos soñados de una vida paralela.

Les dejo dos recomendados cinematográficos para la semana:
  • Fur-Retrato de una obsesión de Steven Shainberg

lunes, 25 de enero de 2010

Sensible como un vegetal

Estamos acostumbrados a la dramática y mal empleada expresión "permanece en estado vegetal" para referirnos a las personas sin ninguna reacción a estímulos e incapaces de ejercer sus funciones motoras de manera consciente. Muchos piensan que el estado vegetal o vegetativo implica un abandono total de las funciones vitales y que aquellas personas en esta condición no saben, oyen, ni entienden ¡Gran equivocación!, y sobre esto, ya hace varios años el arriesgado director de cine Pedro Almodovar le dio una sacudida al imaginario colectivo con la película "Hable con ella", en la cual la vida se hace presente de manera constante en medio del aparente abandono sensible en el que habitan dos mujeres en estado de coma.

Bien, así como las personas en estado vegetativo SI sienten, pues su cerebro funciona, así mismo sucede con las plantas, seres tan sensibles como los animales, incluyendo los humanos, y tan inteligentes como las otras especies naturales.

-Las "plantas no son estáticas ni son tontas", afirma Monika Hilker del Instituto de Biología de la Universidad Libre de Berlín. "Responden a estímulos táctiles, reconocen diferentes longitudes de onda lumínica, escuchan las señales químicas, hasta pueden hablar" por señales químicas. El tacto, la vista, la audición, el habla, "son modalidades y habilidades sensoriales que normalmente las pensamos sólo para los animales" señala la Dra. Hilker.-


En el artículo titulado "Las plantas también lloran", publicado en The New York Times y traducido para el Clarín, me encontré con interesantes explicaciones y comprobaciones experimentales de un equipo de biólogos e investigadores que afirman, como la Dra. Hilker, la gran sensibilidad e inteligencia de la cual son poseedores los vegetales.

Les dejo el enlace al artículo completo: Las Plantas también lloran

jueves, 14 de enero de 2010

Tierra:Arte de un mundo cambiante

Es  innegable el cambio por el cual está atravesando el planeta. Lo que hasta hace unos años era una probabilidad científica, ahora no necesita mayores conocimientos para confirmarse a diario ante los ojos de cualquiera: vivimos en un mundo cambiante, que ya no se mueve por el orden de ciclos establecidos; así mientras Europa se ahoga en la nieve, en América latina y los países tropicales el sol de un verano extremo se transforma en incendios forestales y sequías.

Somos testigos de una nueva época, de la transición a un nuevo mundo como resultado de nuestro impacto en el medio ambiente; este es el tema de la exhibición de arte contemporáneo de la Royal Academy of Arts de Londres titulada Tierra: Arte de un mundo cambiante, una muestra artística que logra impactar al espectador más allá de lo visual y le permite plantearse sus propias preguntas y sobretodo su postura particular sobre uno de los temas más importantes en la actualidad: el cambio climático.


Antti Laitinen, 'It's My Island I II and III', 2007

La exposición cuenta con cinco secciones en las cuales se hace un recorrido que parte de reconocer la necesidad de mantener el equilibrio con el planeta y  la belleza de los elementos que lo conforman, pasando por la Realidad percibida actualmente en donde encontramos la obra de artistas como Antti Laitinen, el rol del artista como intérprete de las acciones humanas y sus consecuencias en el planeta, hasta encontrarnos en una cuarta sección con la Destrucción y las consecuencias directas de las acciones humanas.


Yao Lu, 'Spring in the city', 2009

Como una apuesta por la vida y el mantenimiento del "único hogar que conocemos" como diría Carl Sagan, la exhibición termina con una Nueva realidad o una segunda oportunidad en donde todas las terribles profecías de la destrucción del mundo e incluso el año 2012 son superadas y la especie humana comprende su pertenencia a la naturaleza y el derecho de esta a existir.


De la muestra en general me causa bastante impacto la propuesta audiovisual de Emma Wieslander, que a mi visión particular juega con lo efímero de la memoria y la incapacidad, (a pesar de toda la tecnología humana) de recuperar los paisajes, las especies y la belleza extinta en este mundo cambiante...





Más información, videos, fotos y entrevistas se pueden encontrar en la página de la Royal Academy of Arts

miércoles, 6 de enero de 2010

Un futuro diferente

Empezamos la segunda gran década del siglo XXI, cada vez más cerca de las aplicaciones tecnológicas que tantas veces la literatura y la ciencia ficción han hecho posibles, con la certeza de la teletransportación, la nanotecnología, la alteración genética de las especies, como lo demostraron los científicos japoneses que entre sus creaciones pueden contar una nueva especie de pez completamente transparente. En fin, la década que terminó demuestra que el hombre es cada vez más semejante a Dios "el creador". -Sólo espero que en este caso el alumno no supere al maestro-

Un año nuevo, una época nueva y tantos dilemas controversiales que rodean nuestra existencia hacen inevitable pensar en el futuro, en un futuro diferente donde las singularidades que nos unen sean las que nos hacen "humanos" y realmente la especie más evolucionada del planeta. Pensar en un futuro diferente nos remite a una sociedad justa; donde la pobreza y la humillación de tantos hombres y mujeres, donde el hambre en un mundo completamente fértil; no sean más que un recuerdo vergonzoso.

Este nuevo futuro involucra además y de manera urgente un planeta distinto, realmente sostenible, en el que las creaciones humanas no signifiquen la destrucción de lo pre-existente. Desafortunadamente lograr este cambio requiere también hombres, especialmente líderes políticos diferentes: sensatos, conscientes, capaces de escuchar y tomar decisiones para el beneficio de aquellos a quienes representan, y sobretodo capaces de cumplir y mantener los acuerdos que representan toda una especie.


Mi deseo para esta nueva década sería sin mucho pensar, un compromiso verdadero de aquellos hombres poderosos que nos representan. Para que eventos como la reciente cumbre de Copenhage no sigan siendo una lamentable perdida de tiempo, una falta de respeto para todos los que a diario aportan desde su hogar al mantenimiento del planeta y una desalentadora confirmación de la extinción de lo que conocemos.